Sendero Luminoso

Movimiento guerrillero de Perú

Sendero Luminoso fue una de las tantas facciones surgidas de las sucesivas divisiones del Partido Comunista de Perú, como resultado del enfrentamiento entre adeptos del maoísmo y del PCUS. Alineado con la facción china, el nombre de Sendero Luminoso alude a una de las frases de José Carlos Mariátegui: “El marxismo-leninismo es el sendero luminoso del futuro”. Pero la adhesión al Amauta no estaba limitada a la referencia a esa frase, ya que Abimael Guzmán Reynoso –principal líder de la agrupación– y sus adeptos estaban convencidos de que la situación peruana de los años 80 podía ser leída en los textos que Mariátegui había escrito en la década de 1920. Sesenta años más tarde persistía la clasificación de Perú como un país semifeudal.

Los años 80 fueron una década perdida para toda América Latina en términos económicos, y Perú no escapó a esa regla. Asimismo, fue también escenario de una gran conmoción social; por un lado, en razón de las acciones y demostraciones de fuerza de Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru; por el otro, debido a la represión de las fuerzas armadas y la policía. La Comisión de Verdad y Reconciliación, establecida en 2001 durante el gobierno de transición de Valentin Paniagua, estimó en 70.000 el número de muertos surgido de tales enfrentamientos, cuyos costos, en términos de destrucción de recursos, fue de 22.000 millones de dólares, equivalente al total del valor de la deuda externa en 1990.

Las acciones de Sendero se iniciaron en mayo de 1980, con la quema de las urnas de los electores en Chuschi, un pequeño poblado cercano a Ayacucho. A partir de ese momento, el grupo implementó una intensa campaña de destrucción de las marcas de la modernidad, creando una gran inquietud en el campo, con el propósito de tornar efectiva la prédica de hacer sucumbir a la ciudad a partir del campo. Sus acciones iniciales contaron con la complicidad de las poblaciones rurales descuidadas por el Estado y por los partidos políticos, que no tenían especial interés en atender las reivindicaciones de indios y analfabetos que no votaban. Eso fue suficiente para aplicar una rústica justicia campesina con el fin de corregir abusos por parte de autoridades locales corruptas e ignorantes. Esa adhesión inicial se tradujo después en hostilidad y una franca oposición, como respuesta a los mecanismos utilizados por Sendero para convencer y reclutar a sus militantes, y en prácticas que afectaban de manera directa sus intereses en tanto campesinos, además del hecho de exponerlos y abandonarlos ante las fuerzas represivas.

Sendero Luminoso se caracterizó por una extrema parsimonia teórica. Nunca reivindicó ni explicó lo que hacía, ni expuso el significado del “Estado de nueva democracia” que se proponía alcanzar como meta.

Miembros de la cúpula senderista: Angélica Salas, Osmán Morote, Martha Huatay, Elena Iparraguirre, Abimael Guzmán y María Pantoja (Reproducción /cdn.larepublica.pe)
por admin Conteúdo atualizado em 21/05/2017 12:55